Injerto de hueso dental
Injerto de hueso dental en Madrid: Regeneración ósea avanzada
El injerto de hueso dental es un procedimiento de regeneración ósea avanzada que permite recuperar el volumen óseo perdido para colocar implantes dentales con seguridad. En Alejandro Prieto Dental, en Madrid, utilizamos planificación digital 3D y biomateriales de alta calidad para regenerar hueso incluso en casos complejos. Es un tratamiento indicado cuando el hueso no tiene suficiente altura o anchura, algo frecuente en pacientes que han perdido piezas dentales hace mucho tiempo o que han sufrido periodontitis avanzada.
Qué es el injerto de hueso dental y cuándo se realiza
El injerto consiste en añadir y estimular la formación de hueso nuevo en zonas donde se ha reabsorbido. Muchos pacientes preguntan si el hueso dental se regenera solo, o cómo regenerar hueso dental naturalmente. Aunque ciertos hábitos y vitaminas para regenerar hueso dental pueden ayudar a mantener la salud ósea, no pueden sustituir un injerto cuando el hueso ya se ha perdido. En estos casos tampoco existe un medicamento para regenerar hueso que lo solucione por sí solo. Cuando el volumen es insuficiente, el injerto es una de las mejores opciones para poder colocar implantes.
Tipos de injerto de hueso dental
En nuestra clínica realizamos las cuatro técnicas principales utilizadas en regeneración ósea avanzada:
Injerto en bloque: Se coloca un bloque sólido de hueso, del propio paciente, y se fija con tornillos de titanio. Es ideal para defectos grandes o pérdida de espesor importante.
Cirugía ósea guiada (ROG): Se rellena el área con material de injerto particulado y se cubre con una membrana para mantener el espacio y permitir que el hueso se regenere sin desplazamientos.

Elevación de seno maxilar: Indicada cuando falta altura ósea en la parte posterior del maxilar superior. Puede hacerse a través del orificio del implante o mediante una pequeña ventana para acceder al seno, elevar la membrana y colocar el injerto.
Expansión ósea: Se utiliza cuando la cresta del hueso es muy estrecha. El cirujano realiza un corte longitudinal, separa ligeramente las paredes del hueso e introduce implantes y material de injerto para ganar anchura.
Materiales utilizados en la regeneración ósea
Empleamos diversas opciones según las necesidades del caso:
Hueso autólogo (del propio paciente)
Aloinjerto (banco de hueso humano)
Xenoinjerto (origen animal altamente purificado)
Biomateriales sintéticos
También realizamos regeneración ósea con ayuda de plasma, una técnica que ayuda a estimular la regeneración gracias a factores de crecimiento obtenidos de la propia sangre del paciente, acelerando la cicatrización y mejorando la integración del injerto.
Proceso del tratamiento y recuperación
Estudio inicial con TAC 3D
Se analiza la cantidad y calidad del hueso para determinar la técnica de injerto más adecuada y planificar el procedimiento con precisión.Selección de la técnica de injerto
En función del defecto óseo se elige entre injerto en bloque, cirugía ósea guiada, elevación de seno, expansión ósea. O incluso el uso de implantes especiales para pacientes sin hueso.Cirugía del injerto
El procedimiento se realiza bajo anestesia local o sedación. El injerto se coloca en la zona a regenerar y se estabiliza mediante membranas o fijaciones, según cada caso.Fase de integración y formación de nuevo hueso
El injerto actúa como estructura para que el organismo produzca hueso propio. La regeneración ósea dental y recuperación suele durar entre 3 y 6 meses, dependiendo del tamaño y del tipo de injerto.Revisión y planificación de implantes
Una vez consolidado el injerto, se confirma mediante pruebas de imagen y se procede a planificar la colocación de implantes dentales con la estabilidad necesaria.
Recomendaciones tras la cirugía
Tomar la medicación prescrita (analgésicos y antiinflamatorios).
Mantener una dieta blanda y fría durante las primeras horas o días.
No realizar enjuagues bucales en las primeras horas tras la intervención.
Evitar ejercicio intenso o esfuerzo físico los primeros días.
No fumar, ya que dificulta la cicatrización y la integración del injerto.
Ventajas
El injerto de hueso dental aporta múltiples beneficios tanto funcionales como estéticos. Las ventajas principales incluyen:
Permite colocar implantes dentales donde antes no era posible. Es el tratamiento que hace viable la implantología en pacientes con poco hueso.
Recupera el volumen óseo perdido, mejorando la estabilidad de la futura rehabilitación y garantizando resultados duraderos.
Mejora la anatomía facial, especialmente en pacientes con mucha reabsorción ósea, devolviendo soporte a labios y mejillas.
Aumenta la predictibilidad del tratamiento, ya que proporciona una base sólida sobre la que planificar implantes con máxima precisión digital.
Optimiza la estética final, permitiendo una posición ideal de los implantes para conseguir un resultado más natural.
Favorece la salud oral a largo plazo, evitando que la reabsorción ósea continúe avanzando.
Compatible con técnicas biológicas, como la regeneración con plasma, que mejoran la cicatrización y reducen tiempos de recuperación.
Limitaciones y contraindicaciones
Aunque es un procedimiento seguro y ampliamente utilizado, existen situaciones en las que el injerto presenta limitaciones o requiere precauciones adicionales:
Enfermedades sistémicas no controladas (como diabetes descompensada), que pueden comprometer la cicatrización.
Trastornos de coagulación o problemas severos de cicatrización, que requieren valoración médica previa.
Tabaquismo intenso, que dificulta la integración del injerto y aumenta el riesgo de fracaso.
Higiene oral deficiente, que incrementa el riesgo de infección y reduce la predictibilidad del tratamiento.
Casos avanzados donde no se puede regenerar hueso dental sin recurrir a técnicas quirúrgicas más complejas, como injertos en bloque múltiples o injertos microvascularizados. En este caso, hay que recurrir a implantes especializados como implantes cigomáticos o implantes sin tornillos.
Condiciones como la periodontitis activa, que deben tratarse completamente antes de realizar un injerto.
En todos los casos, un estudio inicial con TAC 3D es imprescindible para determinar la viabilidad del injerto y elegir la técnica más segura y eficaz.
Precio del injerto de hueso dental
El precio depende del tipo de injerto, la técnica utilizada y si se emplea plasma. En Madrid, la regeneración ósea puede oscilar entre 300 € y 1.500 €, según la complejidad del caso.
Testimonios de pacientes
Los pacientes que se someten a un injerto de hueso dental suelen coincidir en que el procedimiento ha sido más sencillo y menos molesto de lo que esperaban. Valoran especialmente haber podido colocarse implantes después de pensar durante años que no tenían suficiente hueso y no sería posible. También destacan que la recuperación es progresiva y manejable, que la inflamación disminuye rápido siguiendo las indicaciones, y que el resultado final les permite recuperar función, estabilidad y una estética natural. Muchos resaltan la tranquilidad que aporta la planificación digital, las explicaciones del equipo y la confianza de saber que el injerto ha devuelto una base ósea sólida sobre la que construir una rehabilitación fija y duradera.
“Después de años sin poder ponerme implantes por falta de hueso, el injerto realizado en Alejandro Prieto Dental me devolvió la posibilidad de tener dientes fijos.”
“La regeneración con plasma aceleró mi recuperación y el resultado fue mejor de lo esperado.”
En Dr. Alejandro Prieto Dental somos especialistas en rehabilitaciones de boca completa con implantes
-Dr. Alejandro






conoce al equipo – Alejandro Prieto Dental
Equipo multidisciplinar
En Alejandro Prieto Dental contamos con un equipo multidisciplinar especializado en implantes dentales, dentadura fija sobre implantes con carga inmediata y carillas dentales de alta estética.
El equipo está liderado por el Dr. Alejandro Prieto, cirujano implantólogo de prestigio internacional, experto en impantes de boca completa y en resultados de alta estética dental. Contamos con laboratorio dental en exclusiva, lo que nos permite controlar internamente cada fase del tratamiento para asegurar calidad, precisión y resultados predecibles.
Nuestro objetivo: resultados naturales, estables y duraderos para cada paciente.
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Si alguna vez te han dicho que tu caso no tiene solución, en Alejandro Prieto Dental desafiamos los límites de la odontología para ofrecerte la respuesta que estabas buscando.
Antes y después

Antes y después

Antes y después

Antes y después

Antes y después

Antes y después

Preguntas frecuentes
Un injerto de hueso dental tarda entre 3 y 6 meses en sanar y consolidarse lo suficiente como para colocar un implante dental.
La recuperación depende de tres factores clave:
Tipo de injerto (autólogo, aloinjerto, xenoinjerto o sintético).
Tamaño del defecto óseo que se debe regenerar.
Salud del paciente, especialmente cicatrización, higiene y ausencia de tabaco.
La fase inicial de inflamación suele durar 48–72 horas y la mayoría de pacientes retoman su rutina normal en menos de una semana, pero la consolidación real del hueso requiere varios meses para asegurar estabilidad y éxito en el implante.
El injerto de hueso dental no es doloroso durante la intervención, ya que se realiza bajo anestesia local o con sedación.
Después de la cirugía, es normal sentir molestias, inflamación y sensibilidad durante los primeros días, pero se controlan fácilmente con antiinflamatorios pautados.
Lo habitual es:
Pico de inflamación entre 24 y 48 horas.
Mejoría clara a partir del tercer día.
Recuperación funcional en 5–7 días.
El dolor intenso o persistente es poco frecuente y debe evaluarse porque podría indicar infección o problemas de cicatrización.
Aunque es una técnica segura, los riesgos posibles incluyen:
Infección o inflamación prolongada.
Dolor persistente que no mejora con medicación.
Sangrado o hematoma.
Fallo de integración del injerto (el hueso no consolida como debe).
Perforación del seno maxilar en elevaciones de seno.
Alteraciones nerviosas temporales como entumecimiento.
Los principales factores de riesgo son: higiene deficiente, tabaquismo, enfermedades sistémicas no controladas (como diabetes), presión excesiva sobre la zona y materiales de baja calidad. En manos expertas, el índice de complicaciones es bajo.
La principal desventaja es que requiere una cirugía adicional y un tiempo de espera antes de colocar los implantes.
Otras limitaciones incluyen:
Posible molestia e inflamación los primeros días.
Riesgo de infección o fallo de integración.
Necesidad de una higiene muy estricta durante la recuperación.
No es adecuado para todos los pacientes, especialmente si tienen enfermedades no controladas o son fumadores intensos.
En España, el precio de un injerto de hueso dental depende del tamaño del defecto y de la técnica utilizada. Los rangos más habituales son:
Injerto simple o moderado: 200 € – 600 €.
Regeneración ósea guiada / injerto con membrana: 350 € – 900 €.
Elevación de seno maxilar: 360 € – 1.200 € o más, según complejidad.
Cuando se combina con un implante, un tratamiento completo suele situarse entre 1.500 € y más de 2.000 € por pieza. Cada caso requiere un estudio con TAC 3D para establecer un presupuesto preciso.
Durante las primeras horas y días se recomienda:
No enjuagarse ni escupir.
No tocar la zona con la lengua o dedos.
No fumar ni vapear.
No hacer ejercicio intenso.
Evitar alimentos calientes o duros.
Seguir una dieta blanda y fría.
No beber por pajita.
Estas medidas protegen el coágulo y evitan que el injerto se desplace o se contamine.
La mayoría de pacientes notan mejoría clara del dolor a partir del segundo o tercer día.
El pico inflamatorio aparece a las 48 horas, y la zona suele estar estable y sin molestias significativas en menos de una semana.
El dolor intenso más allá de este periodo es poco habitual y debe revisarse.
El rechazo de un injerto de hueso dental ocurre cuando el injerto no se integra correctamente. Los síntomas más comunes son:
Dolor intenso que no mejora con los días.
Hinchazón o enrojecimiento que aumenta en lugar de disminuir.
Supuración, mal olor o presencia de pus.
Fiebre o malestar general.
Movilidad del injerto o sensación de inestabilidad.
Cambio de color o retracción de la encía.
Si aparece alguno de estos signos, es importante revisar la zona de inmediato para evitar complicaciones y valorar si es necesario retirar el injerto y repetir la regeneración cuando todo esté sano.
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